viernes, 8 de noviembre de 2013

Vuela querida amiga.

Y así se apaga la única luz que me alumbraba. Pretendía ser lo único que necesitara y ya vez, me dejo por la misma razón.
¿Quien le explicara esto a mi corazón? ¿Quién le dirá que nunca más te veré?
Lo siento, lo siento si te hice daño, si te insulte, si te lastime, si pretendí ser más de lo soy.
Te amo, Amo cada respiración tuya, amo como tus dedos acarician mi cabello.
Y cuando estamos solos, como haces que cada poro tiemble por completo.
Amo cuando juego con tus dedos, amo cada beso en la frente, amo escribir para ti.
Y fue ese mi error.
Hacer que todo dependiera de ti, solo tú podías hacerme feliz al igual ponerme triste, ahora que no te tengo no hay quien me haga olvidar las cosas.
Pero sabes, cada vez que estoy mal imagino que besas mi frente, que cuando lloro secas esas lagrimas que estuve aguantando botar.
Ahí voy de nuevo, ese mar de sentimientos se apodera de mi, mi corazón esta confundido y yo se que aún tus mariposas no han muerto por mi.
Se que si rozo esos labios secos, sederas, caerás de nuevo en este juego sin final. Creo que por eso no quieres verme, no quieres equivocarte, no quieres ser lo mismo.
Perdón, no a ti, a nosotros, ambos nos equivocamos pero hasta ahora eh sido solo yo la que ah levantado la bandera de paz.
Pienso que no sé, tal vez y estas seguro de lo que estas haciendo, es tu nueva oportunidad, una nueva mariposa ya esta rondando, una mariposa diferente, parecida a ti y diferente a mi.
Supongo que eso te atraerá.
Como nunca fuimos iguales, no supimos manejar nuestros genios.
Cada quién bailaba su propia canción, y así no es bonito bailar.
Se que si te miro a los ojos, muchas cosas cambiaran, creo que eh ahí el problema. Tenemos miedo, ambos tememos que pueda suceder.
Pero querida amiga, te has vuelto mi todo, y si en verdad quieres a otra mariposa de compañera lo entenderé.
Vamos vuela, la vida es corta para andar con la mariposa equivocada, algún día encontrare una mariposa para mi.
Supongo.
Si es que no la espanto.
Se que leerás esto, y como aún me odias, pensaras lo peor de mi.
Pero algunos meses después me agradecerás.
Ir lejos del arbusto donde abrí mis alas, es tu solución.
Y yo no puedo esperar el día que tengas ganas.
Me duele el corazón, me duele y no tengo razón para explicar la hinchazón de estos ojos que aún expiran amor.
Adiós, mariposa encontrarás tu oruga y ese día, yo estaré ahí para que no cometas los mismos errores y ustedes sí sean felices para siempre, como en los cuentos.




No hay comentarios:

Publicar un comentario