sábado, 2 de noviembre de 2013

Grito en silencio.

No puedo fingir una lágrima más.
Mis ojos rojos llenos de impotencia, quisieran gritarte en la cara cuanto daño me hace tu error.
No pretendo cambiarte, solo necesito que sostengas mis manos y seques mis lagrimas y recuerdes que aún soy esa niña que te necesita.
Sé que siempre te eh demostrado que no te necesito, siempre eh querido sanar mis heridas sola, pero hoy que me siento más sola que nunca necesito esa persona que se preocupa por mi, necesito esa mujer que caminaba de mi mano.
Sabes hace cuanto no escucho un "te quiero" por lo menos, de tus labios?
Hace cuanto no siento un abrazo sincero que no sea solo para la foto?
Ya no lo recuerdo.
Te necesito, te necesito más que nunca, pero mi orgullo hace que mis reclamos no puedan salir, se estancan y me estoy ahogando en ellos.
Mis ojos solo piden un minuto de comprensión, un minuto de abrazos, de alegrías, solo quiero que sea todo como antes.
Aquellas tardes en que nos divertíamos y hablábamos, era solo una niña cuando pasaba eso, luego te alejaste de mi, luego me cambiaste por cosas más importantes y mi vacío y las ganas enormes de tenerte a mi lado se convirtió en odio.
Odio que no quiero sentir, odio que siento de no poder ser lo que esperas, es un odio a mi misma, un odio que nadie podrá borrar.
Quisiera que todas esas cosas que soñaba con esa otra persona ocurrieran contigo.
Que acaso no quieres ser feliz conmigo? Ya no lo se.
Siento que tienes cosas más importantes, ya no tienes tiempo para mi.
Puedes reír con todos, reír hasta llorar pero cuando se trata de mi, yo no existo.
Suerte, yo siempre te querré, aunque no reciba lo mismo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario