"...Quisiera encontrar a alguien parecido a mi, alguien que llore si siente que necesita hacerlo, alguien que grite cuando se este ahogando, pero alguien que calle y guarde sus emociones cuando sea necesario... hasta ahora no conozco a nadie, siempre eh crecido en esa soledad infinita en la que me encuentro, atrapada tras cada amenaza con la cual convivo, inundada de lagrimas, soportando batallas que no debería estar viviendo.
Que como estoy? No lo se, no se como, no se cuando estaré bien, es tan absurda la rutina en la que vivo, es tan frágil y aburrida.
Más aún a pesar de todo, sigo aquí, soportando cada golpe por ti, porque se que no me odias, al menos eso trato de pensar, solo estas confundida, cegada por la cólera del momento, es lo que intento entender, que cada vez que sucede no es apropósito. Aunque cada vez duela más, no soy de hierro, tengo el corazón herido, sangrando y aún latiendo, aún no se como, pero él terco sigue ahí.
No te preocupes, algún día ya no me encontraras, no contaras con mi desorden, con mis "lagrimas de cocodrilo", no tomare tus cosas, no te preocupes, algún día ya no estaré aquí.
Espero que cuando llegue estés feliz, no por mi, si no por ti, al fin te liberaste, al fin un peso menos.
Yo aún estaré ahí, mi corazón terco me impide irme sin mirar atrás.
No mentiré, llevo en mi rencor hacia tu persona, llevo en mi cuerpo y alma marcas que solo el tiempo espero pueda borrar, no te preocupes ya empece mi batalla para lograrlo, y es que ya me acostumbre a enfrentarte sola, a vivir la post-guerra en mi guarida, a llorar hasta el cansancio cada madrugada, y aunque cada se vuelva más perturbadora...yo sigo aquí
No pretendo decir que hice todo lo correcto, falle, pero errar es de humanos, pero tu eres la única que se considera fuera de este mundo, quisiera decirte que erre porque no lo intente, pero tu y yo sabemos que no es así, que a ti te gustan las cosas a tu manera, que si no es así, esta mal, entonces no me pidas que haga las cosas si tus cuadros son para mi rombos. No me pidas entender un mundo ajeno, cuando fuiste tu la que me cerro esa puerta a ese mundo. No quiero echarte toda la culpa, parte también fue mía, pero como dicen, no hay mal que por bien no venga, yo esperare a que el mar se calme, para que podamos navegar en la paciencia y armonía, yo ya no quiero más ironías, no quiero despedidas y melancolías.
Tómalo con calma, yo ya me acostumbre a llorar..."

No hay comentarios:
Publicar un comentario